Salud · Diabetes
Hipoglucemia: cómo reconocerla y qué hacer
Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta médica. Los valores objetivo, el plan ante una hipoglucemia y los ajustes del tratamiento los define tu médico según tu caso. Ante una emergencia, llama a los servicios de emergencia.
La hipoglucemia es una bajada del azúcar en sangre por debajo de lo normal. Es una de las complicaciones agudas más frecuentes en personas con diabetes que usan insulina o ciertos medicamentos orales. Saber reconocerla y actuar rápido evita que un episodio leve se convierta en una emergencia.
1. ¿Qué es y por qué ocurre?
Se habla de hipoglucemia cuando la glucosa en sangre baja de los 70 mg/dl. Puede aparecer, por ejemplo, cuando:
- Se aplica más insulina de la necesaria o se toma un medicamento que estimula la producción de insulina y luego no se come lo suficiente.
- Se saltea o se retrasa una comida.
- Se hace más actividad física de lo habitual sin ajustar la comida o la medicación.
- Se consume alcohol, especialmente con el estómago vacío.
No todas las personas con diabetes tienen el mismo riesgo: depende del tipo de tratamiento. Tu médico puede decirte si tu medicación puede provocar hipoglucemias.
2. Síntomas más comunes
Los síntomas varían de una persona a otra, y cada uno suele aprender a reconocer los suyos. Los más frecuentes son:
- Temblor, sudor frío, palidez.
- Palpitaciones o sensación de nerviosismo.
- Hambre intensa, mareo, debilidad.
- Dolor de cabeza, visión borrosa.
- Confusión, irritabilidad, dificultad para concentrarse o hablar.
Si la glucosa sigue bajando, puede haber somnolencia, desorientación, convulsiones o pérdida del conocimiento. Algunas personas, sobre todo con muchos años de diabetes, notan pocos síntomas o ninguno; en ese caso los controles frecuentes son todavía más importantes.
3. Qué hacer: la regla de los 15
Si sospechas una hipoglucemia y la persona está consciente y puede tragar, las guías internacionales de diabetes recomiendan la llamada regla de los 15:
- Mide la glucosa si tienes un glucómetro a mano. Si no es posible medir y hay síntomas, actúa igual.
- Toma unos 15 gramos de azúcar de absorción rápida, por ejemplo: 3 o 4 tabletas de glucosa, medio vaso de jugo o de gaseosa común (no dietética), o una cucharada de azúcar disuelta en agua.
- Espera 15 minutos y vuelve a medir.
- Si sigue por debajo de 70 mg/dl, repite el paso 2.
- Cuando se normalice, si falta más de una hora para la próxima comida, come un pequeño refrigerio con hidratos de carbono para evitar que vuelva a bajar.
Evita usar chocolate o alimentos con mucha grasa para corregir una hipoglucemia: la grasa hace que el azúcar se absorba más lento.
4. Cuándo es una emergencia
Si la persona está inconsciente, convulsiona o no puede tragar con seguridad, no le des nada por la boca, porque podría ahogarse. Colócala de costado y llama de inmediato a los servicios de emergencia. Si tiene glucagón indicado por su médico y alguien sabe aplicarlo, se puede usar siguiendo las instrucciones del producto.
5. Cómo prevenirla
- Respeta los horarios de comida y no saltees comidas si usas insulina o medicamentos que pueden bajar el azúcar.
- Controla la glucosa antes, durante (si es prolongado) y después del ejercicio.
- Lleva siempre contigo una fuente de azúcar rápido.
- Si vas a beber alcohol, hazlo con comida y con moderación, y controla la glucosa.
- Avisa a tu familia, compañeros de trabajo o de deporte cómo reconocer una hipoglucemia y qué hacer.
- Anota cada episodio en tu registro: hora, valor, qué estabas haciendo y qué comiste. Así tu médico puede ajustar el tratamiento.
6. Habla con tu médico si…
- Las hipoglucemias se repiten, aunque sean leves.
- Tienes episodios durante la noche (por ejemplo, despiertas con sudor o dolor de cabeza).
- Necesitaste ayuda de otra persona para recuperarte.
- Notas que ya no sientes los síntomas como antes.
En resumen
Ante síntomas de hipoglucemia, mide, toma 15 gramos de azúcar rápido, espera 15 minutos y vuelve a medir. Si la persona no puede tragar o pierde el conocimiento, es una emergencia. Llevar un buen registro, como explicamos en nuestra guía sobre el registro de glucemia, ayuda a tu médico a prevenir nuevos episodios.